La inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS) está demostrando ser una herramienta determinante no solo para frenar contagios inmediatos, sino para reducir la incidencia de patologías crónicas. Estudios recientes vinculan la administración de la vacuna contra la bronquiolitis con una disminución significativa en el riesgo de desarrollar asma durante la infancia. Este avance representa un hito en la medicina preventiva pediátrica, optimizando la salud respiratoria de los menores a largo plazo.
